Cocktail Experience: definitivamente una experiencia

mayo 22, 2018

FEM-WORK Cocktail Experience

Cocktail Experience: definitivamente una experiencia.

Por. Victoria Pinto.

Editora de contenidos para Fem-Work

Recuerdo cuando era pequeña y empezó en Latino América todo ese hype de la palabra “Cocktail”. Para mi mamá significaba ponerse tacones, aplicarse máscara de pestañas y sacar el “Little black dress”. Para mí garantizaba ponerme un vestido picoso, medias blancas de malla, preguntar incesantemente si ya nos podíamos ir a casa y finalmente quedarme dormida sobre dos sillas pegadas.

Es por eso por lo que ser invitada a un “Cocktail” aún me remueve algo en el estómago. Cada vez que pasa pienso “¿están seguros? ¿Es para mí? Digo… ¿seguro que quieren que vaya?, ¿yo qué solo tengo 34 años?” Pues sí, supongo que en estos días muchas cosas marcan la entrada a la adultez hecha y derecha, y una de ellas es asistir voluntariamente a un evento de networking llamado cocktail.

Muchas cosas han cambiado desde que mi mamá me llevaba, sin embargo: Primero, ya no se sirven esos vasos llenos de jugo de naranja con vodka; las Fem-Workers se aseguraron de contratar a los chicos más… amables (Guapos. Y que me perdonen la cosificación masculina), que encontraron en la CDMX y ellos se encargaron de convencernos de que Bacardí hace los mejores proseccos del mundo (por lo menos yo me llevé esa idea, después de probar toda la gama) y de que el sushi sabe mejor después de una copa.

Por otro lado, hoy serías condenada por aparecer con niños, y si los llevaras, serías blanco del mommy shaming por no tenerlos durmiendo a las 7:30 en punto de la noche. Llegando a WeWork de Montes Urales (donde fue el evento) me pegó la ironía de la situación: estaba yo asistiendo a un evento en la que la speaker principal sería Karla Berman, súper mamá de cuatro niñas y Head of CPG en Google México, e iba yo profundamente interesada en saber cómo lo hacía: cómo balanceaba estos dos cargos (El de CPG y, seguramente, el de CEO en su casa) y cómo veía ella la situación de las mujeres en el ámbito de negocios, mientras asistía a un evento al que 24 años atrás mi mamá me hubiera llevado sin pensárselo dos veces.

Yo creo que casi todas las mujeres que estábamos allí íbamos preguntándonos algo parecido: si no sobre los hijos vs la carrera, al menos sobre el futuro profesional. Lo bueno fue que Karla no nos decepcionó. Apareció como una mujer completamente normal, en jeans y un foulard muy bonito (¿a quién no le gustan los foulards?), con un corte de pelo a la moda y con una sonrisa de oreja a oreja. Algo que he observado en muchas mujeres de negocios es que mantienen un gran sentido del humor, entonces, como buena niña que soy saqué mi libreta de notas/aplicación de Iphone y escribí: “Buen humor”

El primer tema fue lo prometido: Cómo mantener el equilibrio entre el hogar y el trabajo. Karla comenzó hablando de cómo su mamá le había dicho que ella podía hacer todo… Y Karla con el tiempo aprendió que era posible, PERO, no al mismo tiempo. Fue un pedazo de información tan reveladora y sencilla que me sorprendió que yo no la hubiera descifrado hace mucho tiempo. Como Karla lo dijo, hay que priorizar, y por lo tanto sacrificar algunas cosas. El problema con las mujeres es que no queremos sacrificar nada, pero, al parecer es necesario para no perder la cordura y ser feliz.

Karla Berman nos contó cómo prioriza las actividades en su casa, nunca se azota ni deja que las culpas la consuman y, sobre todo, no teme pedir ayuda.  Pedir ayuda al parecer es el secreto para tenerlo todo y al mismo tiempo. Al preguntarle si sus hijas se resentían por este estilo de vida nos contó lo molesta que una de ellas se había sentido cuando ella había insinuado que podría dejar Google para dedicarse al algo menos demandante.

Esto es relevante ahora cuando estudios recientes han demostrado cómo los hijos de mamás trabajadoras se benefician de esta situación. Esto no quiere decir que sean mejores que los hijos de mamás que se quedaron en casa, solamente que no pasa nada si una mujer decide o tiene que trabajar fuera; sus hijos se verán beneficiados.

Pero “pedir ayuda” no solo se refiere a llamar a la abuela para que cuide los niños o a contratar una nana amorosa. Se trata también de ayudarse a sí mismo, Karla aseguró que su sicólogo había sido una gran herramienta de ayuda para lidiar con las culpas con las que cargamos las mujeres, y luego lanzó una de las preguntas que más me han hecho pensar: “Decidir con quien va a tener hijos, es probablemente la decisión más importante que una mujer va a tomar en su vida, entonces, ¿por qué las mujeres están esperando a que sea el hombre quien les pida matrimonio?” Es hora de empezar a tomar estas decisiones como las verdaderas personas responsables que somos. Durante la charla, Karla contó cómo su esposo y ella han hecho un gran equipo, sin el que, inevitablemente, su familia no podría funcionar. Mujeres: asegúrense de tener un buen compañero a su lado; un esposo debería ser una fuente de acompañamiento y ayuda en el proceso profesional de su esposa, no un obstáculo. No teman poner esto sobre la mesa y pedir la ayuda de todas las personas que compongan su casa.

Hasta aquí todo muy bien. Teniendo el tema del hogar controlado, llegó la hora de hablar de la brecha salarial entre mujeres y hombres y cómo esta se da y nos afecta. Aunque Karla está en una empresa en la que no sucede esto, hay que reconocer que pasa en muchas otras empresas y ella ilustró perfectamente el proceso para que pase. Resulta que cuando un hombre y una mujer reciben una oferta para ocupar un puesto en el mismo cargo y con el mismo perfil, el hombre por lo general trata de negociar y de obtener un poco más por parte de su jefe. Es decir que, por ejemplo, el hombre va a pedir un pequeño aumento de 500 pesos o que le paguen el combustible del auto; mientras que la mujer va a agradecer (así la oferta le parezca un poco injusta o piense que podría ganar más) y va a decir que sí. Todo sale perfecto hasta que llega la hora de un aumento o una promoción, pues el hombre empezó un poco más arriba desde la contratación.

¿Y por qué se dan estas cosas? Según Karla (y estoy completamente de acuerdo) por la falta de confianza que se nos ha dado a las mujeres incluso desde la hora de escoger lo que nos gusta. Karla apuntó cómo a muchas, desde pequeñas, nos han convencido de que no somos buenas en matemáticas, a otras de que solo son buenas para decorar la casa o escoger zapatos; nos han impregnado nuestro propio estereotipo, y es por esto por lo que no hay suficientes mujeres en STEM y también es por lo que las mujeres emprenden negocios de bajo impacto y les temen a las relaciones públicas. Como directa consecuencia: muchas tienen menos ingresos que los que su potencial les permitiría ganar.

¿Entonces qué podemos hacer las mujeres? No seguir acomodándonos dentro de los cánones que hasta nosotras mismas nos hemos impuesto y ayudarnos entre nosotras desde la comprensión de nuestra situación y nuestra historia.

Y las que tengan hijas, seguir enseñando desde el ejemplo. Mi mamá salía de casa, impulsaba sus objetivos, seguía con su vida, y ahora creo que llevarme a esos cocteles (en los que desde mi vestido picoso y mi metro de estatura la veía tan hermosa, empoderada, sosteniendo su vaso de cocktail, hablando de cosas de las que yo no entendía nada) fue quizás uno de sus actos de amor.  

Frases y consejos de Karla Berman para las miembros de Fem-Work (y para todas las mujeres que los necesiten)

  • Pedir ayuda tanto física como sicológica y emocional es vital para encontrar el equilibrio entre el mundo profesional y el del hogar.
  • Elegir el hombre con el que tendrá hijos es, probablemente, la decisión más importante que una mujer tomará en su vida. No esperen a que les pregunten, decidan activamente con quien querrán hacer esta labor.
  • En el trabajo, no tengan miedo de negociar o de pedir lo que se merecen. Pedir y dejar tus expectativas claras no te hace menos.
  • Si piensas que puedes obtener algo más de tu empleador, negocia: no temas pedir por aumentos o beneficios si has hecho los méritos.
  • Cuando estés con tu familia, dedícate a tu familia, dedícales toda tu atención y no veas tu celular.
  • Tómate las vacaciones que te corresponden, como Dios manda.
  • Tómate tiempo para ti, de vez en cuando, y dedícate toda la tención que requieras. Luego vuelve al trabajo sin remordimientos.
  • Relaciona a tu familia con tu oficina. Llévalos a conocerla: que sepan dónde pasas el día.
  • Aprovecha los brotes de creatividad que vienen naturalmente con la maternidad. Utilízalos para emprender con tus propias ideas.
  • Presta mucha tención a la postura de tu cuerpo y a tu lenguaje corporal: puede influenciar la forma en la que el mundo te percibe y repercutir directamente en tu trabajo y en tu felicidad. 

Karla Berman recomienda:

Ted Talk: Your body language may shape who you are | Amy Cuddy

https://www.youtube.com/watch?reload=9&v=Ks-_Mh1QhMc


Victoria Pinto 

escribeunlibro.com

Coaching Literario, asesoría literaria y corrección de estilo.





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